¿Por qué soñamos? La ciencia detrás de uno de los mayores misterios del sueño
Todos soñamos. Aunque no siempre los recordemos, pasamos alrededor de 2 horas cada noche soñando, especialmente durante la fase REM, cuando el cerebro está casi tan activo como cuando estamos despiertos. Pero la gran pregunta sigue siendo la misma desde hace siglos: ¿por qué soñamos? La ciencia aún no tiene una única respuesta, pero sí varias teorías respaldadas por estudios neurocientíficos que nos ayudan a entender para qué sirven los sueños y qué papel cumplen en nuestro bienestar.
En este artículo te contamos las principales explicaciones científicas, lo que ocurre en el cerebro mientras soñamos y por qué estos procesos son fundamentales para un descanso saludable.

Los sueños ayudan a procesar emociones
Una de las teorías más aceptadas es la del procesamiento emocional. Durante la fase REM, la actividad cerebral relacionada con las emociones —especialmente la amígdala— se mantiene muy activa, pero con una diferencia clave: el cerebro está desconectado de la realidad física.
Esto crea un espacio seguro donde podemos “revisar” emociones intensas sin sufrirlas en carne propia.
Según estudios de la Universidad de California:
- los sueños ayudan a reducir el impacto emocional de situaciones difíciles,
- actúan como una especie de “terapia nocturna”,
- y nos ayudan a gestionar mejor el estrés.
Por eso, cuando estamos atravesando momentos difíciles, solemos soñar más —y más intensamente—.Otra teoría, igual de sólida, afirma que soñamos para organizar información.Mientras dormimos, especialmente en fase REM:
Los sueños consolidan recuerdos y aprendizaje
Otra teoría, igual de sólida, afirma que soñamos para organizar información.Mientras dormimos, especialmente en fase REM:
- seleccionamos recuerdos del día,
- descartamos información irrelevante,
- reforzamos conexiones neuronales importantes.
Es decir, los sueños ayudan al cerebro a decidir qué guardar y qué olvidar.
Investigadores de Harvard demostraron que los estudiantes que sueñan durante una siesta sobre la tarea que están aprendiendo mejoran su rendimiento hasta un 30%. Esto sugiere que soñar es un mecanismo clave para el aprendizaje y la memoria.
El cerebro practica situaciones para sobrevivir
La teoría de la simulación de amenazas afirma que soñamos para entrenar situaciones de peligro sin correr riesgo real. El cerebro activa escenarios estresantes o caóticos con el objetivo de prepararnos para reaccionar mejor en la vida real.
Por eso muchos sueños incluyen:
- persecuciones,
- caídas,
- escenarios confusos,
- o momentos de tensión.
Aunque parezcan absurdos, cumplen un propósito evolutivo: entrenar nuestra respuesta a situaciones difíciles.
Los sueños potencian la creatividad
Durante la fase REM, la lógica se relaja y las conexiones cerebrales se vuelven más libres. Esto permite relacionar ideas que normalmente no se juntarían.
Muchos artistas, científicos e inventores han encontrado inspiración en sus sueños:
- Paul McCartney soñó la melodía de Yesterday.
- Einstein usó imágenes oníricas como base para teorías.
- Mendeleiev visualizó la tabla periódica en un sueño.
La ciencia confirma que soñar aumenta la creatividad y la capacidad de resolver problemas complejos.
¿Por qué olvidamos nuestros sueños?
La mayoría de las personas olvida el 90% de sus sueños en los primeros minutos al despertar. Esto se debe a que durante la fase REM:
- la actividad del hipocampo (responsable de almacenar recuerdos) se reduce,
- mientras que la actividad visual y emocional aumenta.
En otras palabras: el cerebro sueña intensamente, pero no siempre lo registra como memoria.
¿Qué papel juega el descanso?La calidad del colchón influye en la cantidad de sueño REM que obtenemos.
Si el colchón es demasiado duro, blando o caluroso, aparecerán microdespertares que interrumpen esta fase tan importante.
En Top Dormitorios recomendamos colchones que favorecen un sueño profundo y continuo: ✔ materiales transpirables, ✔ buena adaptabilidad, ✔ estabilidad para evitar interrupciones, ✔ capas diseñadas para regular temperatura y presión.
Estas cualidades permiten que el cerebro complete correctamente las fases del sueño, incluyendo la REM, donde ocurren la mayoría de los sueños.
⭐ Conclusión
Soñamos porque nuestro cerebro lo necesita. Para procesar emociones, consolidar recuerdos, crear nuevas ideas, entrenar la supervivencia y mantener la mente en equilibrio.
Aunque el contenido de los sueños sea misterioso, su función es vital. Dormir bien —y en un entorno adecuado— es la clave para que estos procesos se desarrollen plenamente.